Cómo hacer semilleros

Hacer semilleros es uno de los aspectos más delicados de todo el proceso de tener un huerto. Es irónico que si un tomate o semillas de lechugas caen en la tierra, a la primera siguiente germinarán solas, donde y cuando les mejor parezca (como me ha pasado y está pasando).

Sin embargo, hacer un semillero y hacer que crezcan plantas sanas y fuertes es más fácil dicho que hecho. He tenido éxitos pero también estrepitosos fracasos y aquí resumo mi corta pero intensa experiencia.

Principales causas de mis #fails.

  • Falta de humedad  (no germinan o mueren los brotes)
  • Demasiada humedad (formación de capa verde – hongos – en la superficie), pudrición de las semillas)
  • Mucho calor (sobre todo en un invernadero pequeño como el mío puede levantar las temperaturas hasta 40º en primavera!)
  • Cambios bruscos de temperatura (noches donde hiela fuera del invernadero, días con sol fuerte)
  • Babosas (el otoño pasado los bichos confundieron mis semilleros por un bufet libre. Perdí todos los brotes en una sola noche)
  • Brotes hilados (los tallos crecen altos y débiles) por falta de luz

Información básica (pero importantísima) sobre la siembra

Los paquetes de semillas nos dicen la distancia, a veces la profundidad, y poco más. Descubrí a los golpes (y leyendo) que hay ciertos aspectos básicos que hay que saber antes de sembrar.

  • Sustrato 
    • Hay que tener en cuenta que las semillas tienen un repositorio de “comida” para alimentar la plántula germinada hasta que nazcan las hojas verdaderas. A partir de este momento sí que necesitarán materia orgánica externa.
    • Todavía no he encontrado el sustrato “perfecto”, pero he hecho pruebas con varias mezclas y me he decantado por la misma mezcla de sustratos que tengo en las mesas (fibra de coco y compost / humus), pero muy deshecho. Las plantas ya nacerán y crecerán habituadas al entorno donde crecerán.
    • El sustrato de semilleros debe ser “nuevo”, para evitar infecciones, que haya semillas de otro tipo que compitan con las que hemos sembrado. Una vez repico (transplanto) las plantitas, echo el sustrato en las mesas o en el compost.
  •  Profundidad
    • Como regla general, las semillas se deben plantar a una profundidad equivalente a 2-3 veces su tamaño. Esto significa que semillas de zanahorias quedarán casi en la superficie, mientras que una semilla de calabaza habrá que depositarla en un hoyo de unos 5 cms.
    • Las semillas planas mejor plantarlas de punta. Si se plantan planas, puede que se pudran.
  • Humedad
    • Las semillas pequeñas (zanahorias, rábanos, lechugas, etc) mejor sembrarlas sobre sustrato ya húmedo. Gentilmente aplicar presión para que queden bien en contacto con el sustrato. Luego hay que cubrirlas con compost muy fino o (como hago yo) con vermiculita muy fina (nº 1, o polvo de vermiculita de grado grueso nº3) y luego humedecer con una lluvia fina de agua de lluvia, mineral o, al menos, sin cloro. La idea es que la capa que la recubra mantendrá la humedad sin ahogar la semilla.
    • Hay dos maneras de regar los semilleros:
      • Por arriba, con una lluvia fina (agua no de red, por el cloro)
      • Por debajo, llenando el recipiente con agua hasta que debe de absorber y luego quitar el exceso.
      • Utilizo ambos métodos: por arriba cuando aún no han germinado o cuando ha hecho mucho calor y se seca la capa de arriba. Los riego por debajo cuando ya han germinado para no mojar las hojas y que se me achicharren con el sol. Echar agua al recipiente es el mejor método para las macetas de turba y las de fibra de coco, esas que se ponen en la tierra y se compostan con el tiempo.
  • Temperatura
    • No hace falta crear condiciones “perfectas” para la germinación (a menos que vivas en paises nórdicos con poca luz y tengas que hacer semilleros en un armario dentro de casa, o te dediques a vender planteles, o cultives cannabis). Sin embargo, hay que tener en cuenta que la temperatura afecta no sólo la tasa de germinación, o el tiempo, sino además el futuro de la planta. Por ejemplo, ciertas plantas que germinan a temperaturas muy bajas (p.e. la acelga), subirán a flor muy rápidamente.
    • Por esto es recomendable comenzar los semilleros cuando la temperatura promedio esté dentro de las temperaturas recomendadas de germinación (ver tabla de temperaturas de germinación). No podrás evitar las variaciones de temperatura entre la noche y el día, pero sí puedes mitigarlo, cubriendo los semilleros con mantas térmicas hortícolas o papel de burbujas (mejor aún si están dentro de un invernadero), y sombreándolas durante el día para que estén ventiladas pero no les de el sol directo.
    • En general, la mayoría de las semillas hortícolas germinan a 20º.
    • Plantas de clima cálido (tomates, berenjenas, pimientos, melones, etc) germinan a 25º-30º
    • Plantas de clima fresco (espinacas, etc) germinan a 15º.
    • Estas temperaturas indica un punto medio. Hay una temperatura mínima y una máxima por sobre o debajo de la cual no germinarán, otro punto sobre o debajo del cual morirán
  • Proceso de germinación
    • La mayoría de las semillas son indiferentes a si tienen luz o no, pero hay algunas que necesitan luz para germinar (el lechugas, amaranto, begonias, petunias, etc.)
    • La mayoría de las semillas hortícolas “domesticadas” no necesitan más que agua y calor, pero hay ciertas semillas que necesitan de un proceso de desgaste (“escarificación“) para acelerar o iniciar el proceso, o un período de frío o calor  (“estratificación“) antes de germinar. Esto se debe al origen de las plantas y cómo se reproducen en la naturaleza.
      • Por ejemplo, hay semillas – la equinácea- que require un período de frío antes de germinar.
      • La Protea (flor originaria de Sudáfrica) necesita condiciones similares a un incendio (calor y materia carbonizada)
      • Esto no quiere decir que no germinen sin estos pasos. Simplemente la tasa de germinación bajará muchísimo y/o llevará mucho más tiempo
    • Muchas semillas tienen tiempos de germinación “largos” o cubiertas muy duras. Al remojarlas aceleramos el proceso y ayudamos a la semilla a germinar. En general para las semillas hortícolas no hace falta, excepto para el maíz. Recomiendo investigar y conocer la planta bien para saber si hacer falta o no.
  • Cantidad de semillas
    • La regla general es: a más grande la semilla, menos sembraremos, pero no hay una verdad absoluta sobre este tema.  Echar más semillas para que alguna nos salga bien es un método efectivo, pero no eficiente.  Echar 15 semillas de lechuga en cada celda de un semillero para que alguna nos quede probablemente significa que germinarán 10-12 y tendremos que aclararlas (quitar todas menos 1).
    • En general, con 2-3 semillas tenemos una buena posibilidad de que 1 de 3 germine y nos ahorra el aclarado posterior, y el desperdicio de semillas.
    • En siembra “al voleo”, cuando sembramos en una caja sin celdas para luego transplantar, me sale más a cuenta sembrar ligero para que que no haya más de 2-3 semillas en un mismo sitio o en un radio de 2-3 cm. Igual tendremos que aclarar, pero menos.
    • Algunas semillas (remolachas, acelgas) son como racimos de semillas, De cada “racimo” o semilla, a menudo nacen dos o tres plántulas. Por eso, con dos semillas tienes garantizada una buena tasa de germinación.
  • Siembra en bandejas con o sin celdas o macetitas.
    • Bandejas Alveoladas
      • Pros. No molestaremos las raíces al transplantar. No hay que repicar (transplantar) las plantitas para que crezcan hasta tener un tamaño adecuado para el transplante final.
      • Contras:  A veces nos germinan algunas celdas más rápido y hay que sacarlas de su hogar calentito dentro de casa para que no se nos hilen, y el resto de semillas pueden que ya no gozarán de condiciones ideales de temperatura – sobre todo al final del invierno, cuando comenzamos los primeros semilleros dentro y los sacamos fuera durante del día porque no tenemos suficiente luz dentro. Además, el sustrato se seca más rápido.
    • Macetas individuales de turba o compostables
      • Pros: Podemos sacar a la luz cada planta cuando germine sin arrastrar a las demás sin germinar a condiciones de crecimiento en vez de dejarlas en un entorno ideal de germinación. No molestamos las raíces al transplantar – menos aún que con las bandejas alveoladas.
      • Contras: Hay que quitar la tela protectora de las macetas de turba, o la base de las macetas compostables, porque se compostan mucho más lento que lo que la planta crece, inhibiendo el desarrollo de las raíces. La humedad se evapora rápido. Son más caras.
    • Bandejas
      • Pros: Podemos germinar mucho más plantas en menos espacio. El sustrato no se seca tan rápidamente. Es barato.
      • Contras: Tenemos que aclarar (quitar plantas para dejar espacio entre ellas) y/o repicar las plántulas a mano (con un tenedor) cuando tengan 3 o 4 hojas verdaderas, es un proceso laborioso. Además podemos molestar el tallo o las raíces y la planta crecerá menos fuerte.
  • Influencia Lunar
    • He probado ignorar las fases de la luna, y he acabado con rábanos y zanahorias con muchas hojas y poca raíz, lechugas creciendo menos o más según cuando las planté, todas las demás condiciones siendo las mismas.  Por eso siembro estrictamente de acuerdo a la fase lunar, usando el invaluable Lunario de Michael Gros.
  • Edad de las semillas
    • Cada tipo de semilla tiene una vida útil, que varía desde 1 año a varios años. La “fecha de caducidad” está claramente marcada en los paquetes, y realmente conviene respetarla.

Como hago mis semilleros

  • Recipientes:
    • bandejas alveoladas pequeñas para hojas (i.e. lechugas)
    • macetas pequeñas para calabacines y otras plantas de semillas grandes
    • bandejas sin alveolos para cebollinos y cebollas, que soportan muy bien el repicado y transplante y me permiten tener muchas más plantas en menos espacio.
  • Uso la misma mezcla de sustrato que tengo en las cajas y mesas, y cubro los semilleros con vermiculita.
  • A finales de invierno dejo las bandejas dentro de la casa (a 21º) hasta que las primeras semillas germinen (tapadas con papel de burbujas para que conserven la humedad), y luego las pongo en el invernadero de 4 estantes que tengo fuera, entre las mesas y contra una pared orientada al sur. Tengo un termómetro dentro para ir controlando cuando abrir o cerrar. Por las noches, tapo el invernadero con mantas térmicas (inclusive tapo las bandejas con manta térmica si la temperatura cae por debajo de los 7º).
  • En verano muevo el invernadero a la sombra y lo dejo abierto todo el día.

Y tu, ¿cómo haces tus semilleros?

 

 

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3 comentarios en “Cómo hacer semilleros

  1. Ya te digo si es complicado… A mí este año se me están resistiendo los pimientos (imagino que les hará falta más calorcito) y LAS LECHUGAS!!! Por lo que he leído, las lechugas es uno de los cultivos más fáciles, pero nada, que no lo consigo… A seguir probando!

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